Skip Navigation LinksPersonalidad

 Personalidad, natura y cultura

Los test de personalidad son instrumentos que buscan revelar diversos aspectos de esa mezcla imprecisa de características heredadas (natura) y atributos adquiridos (cultura) que llamamos ‘yo’; su aplicación cubre una amplia gama de propósitos, tales como asesoría en relaciones interpersonales, inclinación profesional o selección de empleados. Hay centenas de tipos de pruebas de personalidad, siendo la más reconocida de ellas el ‘Modelo de las cinco grandes dimensiones’, o de los cinco grandes factores. Aunque originalmente propuesto hace ya más de medio siglo, este enfoque solo se consolidó como guía sobresaliente en el tema, así sea sin unanimidad, a comienzos de los años noventa.

El modelo de las cinco dimensiones ha sido validado en varios escenarios (edades, geografías, idiomas…) y aplicado en numerosas investigaciones. Utilizando su enfoque, varios estudios de gemelos (mellizos con casi idéntico ADN), educados bajo un mismo techo o separados, han confirmado la aseveración intuitivamente aceptada con respecto a comportamiento: Natura y cultura influyen en nuestra personalidad con la misma intensidad, casi cincuenta y cincuenta en porcentajes.  

Las respuestas  a  cuestionarios preestablecidos son la base para el cálculo de las cinco dimensiones del modelo: (1) sociabilidad (extraversión versus introversión), (2) apertura a la experiencia (temeridad versus cautela), (3) nivel de responsabilidad (escrupulosidad versus negligencia), (4)  interés por la armonía social (amabilidad versus suspicacia), y (5) nivel emocional (estabilidad versus ‘neurosticismo’).

En sus versiones avanzadas, el modelo califica seis facetas subordinadas para cada factor. Las facetas del quinto factor, de interés para esta nota, son ansiedad, hostilidad, tendencia a emotividad depresiva, sensibilidad al ‘qué dirán’, inmoderación y vulnerabilidad al estrés. En los factores y facetas medidos, ¿discrimina el modelo entre la proporción de los valores atribuibles a los genes y al medio ambiente? Definitivamente no. No es posible saber si la ansiedad, la hostilidad o la inmoderación son heredadas o adquiridas. 

La ciencia todavía carece de los métodos que permitirían identificar los fragmentos de ADN determinantes en la presencia de alguna característica de nuestra personalidad y, menos aún, de los instrumentos para ajustar los genes involucrados en tal o cual peculiaridad.  
    
Por otra parte, eso sí lo sabemos, las influencias de la cultura en nuestra conducta quedan registradas en el cerebro como conexiones neuronales que  sí podemos modificar. Como el Buda jamás escuchó las palabras ‘neuronas’ o ‘neurotransmisores’, él utilizó el término ‘formaciones’ para referirse a los condicionamientos, provechosos o dañinos, que crean nuestro sentido de identidad. Las terapias psicológicas apuntan a modificar tales condicionamientos en la dirección positiva (estimulando los provechosos, disminuyendo los dañinos).  
   

Las fobias y las adicciones, originadas en aversiones descontroladas y deseos desordenados, respectivamente, son formaciones o condicionamientos dañinos. Cuando nuestros desjuiciados comportamientos todavía no demandan psicoterapia (o todavía nos negamos a reconocer tal necesidad), podemos influir sobre nuestros deseos y nuestras aversiones, que nos causan ansiedad y estrés, acudiendo a la meditación de atención total. Esta forma de meditación mejora nuestra facultad para permanecer atentos y fortalece los circuitos neuronales inhibitorios que ponen a raya tanto a las fobias como a las adicciones.

A diferencia de los problemas de conducta originados en el código genético (natura) que a la fecha solo tienen solución muy limitada, los problemas de comportamiento resultantes de las formaciones dañinas (cultura), que están programadas en conexiones neuronales, tienen mucho mejores expectativas de arreglo. Es más, las consecuencias de las formaciones son predecibles y enmendables sobre la marcha… Y tal anticipación y tal corrección nos pueden ahorrar las visitas al psicólogo… Y unos cuantos pesos.

Gustavo Estrada
Autor de 'Hacia el Buda desde el occidente'
@gustrada1